Enero es el mes que marca el inicio del calendario. Su nombre proviene del dios romano Jano, guardián de las puertas, los comienzos y los finales, representado con dos caras: una que mira al pasado y otra al futuro. Es un momento clave para hacer balance, definir objetivos y proyectar nuevas ideas. Las empresas y marcas suelen aprovechar este mes para lanzar campañas motivacionales, productos relacionados con propósitos personales y contenido que inspire renovación y crecimiento. En marketing, enero es sinónimo de oportunidades frescas.